25 junio, 2011

Alfajores con dulce de leche y chocolate

Nunca he probado los auténticos alfajores argentinos, pero dicen las habladurías que son una delicia. Así que me puse manos a la obra, a rebuscar por las miles de recetas que se pueden encontrar por internet y me decidí a hacer los alfajores típicos de mar de plata (o marplatenses), con dulce de leche y recubiertos de chocolate. Tengo que decir que esta receta no es apta para dietas bajas en calorías, ni siquiera en pequeñas dosis. Estos dulces son una bomba!!!

Ingredientes:

Galletas o tapas:
330 g de harina
170 g de manteca blanda
130 g de azúcar glass
1 cucharadita colmada de miel
1 cucharadita de levadura
1 cucharada de cacao amargo
1 huevo

Dulce de leche:
1 litro de leche entera
350 g de azúcar
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico

Baño de chocolate:
2 tabletas de chocolate postres

Empezamos preparando el dulce de leche. Yo lo hice con la thermomix, aunque también se puede hacer fácilmente de forma convencional. Se ponen todos los ingredientes en la thermomix y se programa 45-50 min a temperatura varoma y velocidad 5. Se pone en botes de cristal y se deja enfriar totalmente. Hay que tener en cuenta que espesa un montón al enfriar, así que para comprobar el punto se puede coger una pequeña cantidad de dulce y ponerla en un platito para que enfríe y ver si lo queremos así de espeso o si necesita más cocción. El dulce de leche se puede prepara con antelación porque se conserva perfectamente en la nevera durante semanas.
Para preparar las galletas o tapas se mezclan primero la manteca ablandada con el azúcar y después se añade la miel y el huevo. A esta mezcla se añaden la harina, el cacao y la levadura tamizados y se unen sin amasar. Se forma una bola y se deja en la nevera 1 o 2 horas. Transcurrido ese tiempo se saca y se estira con el rodillo sobre una superficie enharinada hasta tener un grosor de unos 5 mm. Se cortan tapitas de unos 5 cm (yo usé una copa de vino como cortador) y se hornean en una bandeja con papel de horno durante 5-6 min a 190ºC, sólo hasta que se dore un poco la base. Se pasan a una rejilla para que se enfríen.
Una vez frías las galletas, se rellenan con una capa generosa de dulce de leche (aproximadamente el mismo grosor de dulce de leche que el grosor de la galleta) y se intenta que el dulce de leche cubra toda la galleta hasta el borde. Se hace un sandwich y yo en mi caso las metí en la nevera para facilitar el manejo a la hora de bañarlas en chocolate.
Para el baño, se derrite el chocolate al microondas o al baño maría y se bañan las galletas por ambos lados.
Ahora sólo queda esperar, porque dicen que están mucho más buenas a las 24 o 48 horas ya que se han mezclado más los sabores.

Que aproveche!

3 comentarios:

Miguel dijo...

Si los jugos gástricos que se ponen en marcha no engañan, la vista dice: cómeme!!!
Te has planteado hacerte repostera?
Yo me ofrezco como catador.
Besos.

Eva dijo...

Tienen la mismisima pinta de los que yo he probado de argentina!
Seguro que estaban de muerte!!!!
Mil besos, Eva.

Javier Macías dijo...

Buenas cuña!!!!

Espero que cuando aparezcamos por la puerta de vuestra casa nos estén esperando unas galletitas de estas para recuperar energías... que nos hará falta, por lo menos a mi que soy un debilucho.

Besos a los dos.

PD: Me quedo con la sección de postres, el dulce es lo mío.